scream

31.1.15

...sin pararnos a reflexionar en el trayecto.

La geometrización de la vida se asimila a una serie de puntos unidos entre sí para dar continuidad.. el problema radica en que esa unión tal vez sea forzada.

Un punto es la mínima entidad geométrica, la unión de dos puntos crea un segmento pero.. teniendo el principio y el final lo sencillo es trazar una línea recta entre ambos.. por lo tanto el segmento no deja de ser el camino más corto para llegar al objetivo, sin pararnos a reflexionar en el trayecto.

La circunferencia es equidistante. Se compone de muchos puntos de los cuales el más importante tal vez sea el centro.. pero ser el centro puede resultar una posición un tanto incómoda: todos esos puntos equidistantes observándolo.. manteniendo la distancia de modo que todos y cada uno de ellos ejercen la misma tensión.. todos juntos marcan un camino cerrado que se ancla [...], en este caso un camino que siempre conduce al mismo punto, sin pararnos a reflexionar en el trayecto.

El trayecto no es llegar, sino recorrer. Es la experiencia de salir sin saber a donde, recorriendo lo inesperado.. Es partir y disfrutar la vista por esa ventanita que es la vida.

El trayecto [el proyecto] no es sino un discurso, mas o menos afortunado, con trazados mas o menos acertados.. con una esencia que argumenta su evolución. Es importante ese fundamento esencial que le da carácter al proyecto.. al trayecto.

Es evidente que el trayecto siempre se queda en el camino.. resaltando el valor de la percepción del individuo que lo vive. Lo habitual suele ser que el sujeto fije la mirada en el punto final y la sorpresa surge cuando se percibe el recorrido, aunque considero que en la mayoría de los casos no existe un claro final. Es enriquecedor cuando ese camino que se recorre sin final quiebra a sucesos inesperados, que in[sinúen] deformaciones que lo caracterizan de modo singular.

[...parémonos a reflexionar sobre el trayecto]

_ d'escribiendo

Ningún comentario: